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12 diciembre 2017

Muerta en vida: Bajo la piel de un “príncipe azul”


Capítulo 1: Bajo la piel de un “príncipe azul”

Mujer víctima de violencia de género, imagen vía ABC.es

Ángela (nombre ficticio) ha decidido contar a Aclad sus vivencias como víctima de violencia de género. Su finalidad es clara: “Quiero ayudar, en la medida de lo posible, a todas aquellas mujeres que están sufriendo un auténtico calvario, el mismo por el que he pasado yo”, afirma con convicción.

Al inicio de la conversación transmitía una actitud hermética. Parecía llevar consigo una coraza, con la que protegerse de sus aún patentes miedos. Tras recibir indicaciones sobre este reportaje, realizado bajo el más riguroso anonimato y respetando sus condiciones, de forma paulatina, no quedaba ya nada de aquella persona con carácter aparentemente férreo y distante que apenas 20 minutos antes había entrado por la puerta…

“Estaba muy enamorada de él, tanto que no veía la realidad”

Ángela comenzó la relación con su exmarido Diego (nombre ficticio) a los 21 años. “Era una persona encantadora, muy romántica y detallista: como un príncipe azul”, explica con detalle. La protagonista tuvo un noviazgo de cuatro años con este hombre. “Estaba muy enamorada de él, tanto que no veía la realidad”, afirma con rabia. Su pareja no la dejaba sola ni un instante, algo que a su familia le agradaba. “Qué buen yerno voy a tener, siempre pendiente de mi hija”, comentaba con frecuencia su padre; puesto que Ángela describe que Diego “era muy protector”. Ella estudiaba en la universidad y los fines de semana trabajaba de camarera, para así poder ayudar con los gastos de casa. Su novio permanecía en el bar de copas hasta el cierre y, a continuación, la acompañaba hasta su portal.

Con el paso del tiempo, sus amigas le dijeron que la notaban rara: vestía de forma más recatada, ya no era tan dicharachera y siempre daba largas a la hora de quedar para dar una vuelta o tomar algo… “Un día me preguntaron por el motivo de mi enfado”, confiesa. Pero la realidad era que no existía enojo alguno hacia ninguna de ellas, sino que Diego la aíslo completamente de todo su entorno y, también, la dijo en varias ocasiones que no vistiese tan extravagante porque parecía una furcia. “Solo me quería para él y ese comportamiento lo veía como una muestra de puro amor: de esos de película. Ahora es cuando me doy cuenta de todo lo que ha llegado a manipularme”.

La capacidad de transformar los “síes” en “noes”

Tras casi cuatro años de noviazgo decidieron irse a vivir juntos. Ángela ya había finalizado su carrera y encontró un trabajo relacionado con sus estudios. La empresa optó por realizarle un contrato indefinido, noticia que Diego no recibió con el júbilo que ella esperaba. “Fui corriendo a contarle la gran noticia pero, sin apenas escuchar todas las condiciones, me dijo que rechazara la propuesta porque con los ingresos que él generaba nos sobraba para vivir de forma airosa”. Él le argumentó que siempre habían soñado con tener hijos, por lo que si ambos trabajaban iba a ser complejo compaginar la vida familiar con la laboral. Asimismo, incidió en el hecho de que su jornada implicaba estar mucho tiempo fuera de casa y, como consecuencia, terminarían coincidiendo únicamente al final del día. Diego insistió en que era su reina y quería que viviera como tal. La protagonista reconoce que su novio era tan convincente y tenía tal poder sobre ella que era capaz de transformar sus “síes” en “noes” en cuestión de minutos. Su familia no comprendió tal decisión, máxime cuando el sueño de Ángela siempre había sido ejercer en algo relacionado con su titulación… Este hecho generó disputas, sobre todo con su madre, quien comenzó a desaprobar la actitud de su “yerno”. Veía que existía una relación “tóxica” y describía a su hija como “una marioneta que no era capaz de discernir, por sí misma, cómo tomar las riendas de su vida”. Ésto llegó a los oídos de Diego y fue tal su enfado que esos comentarios generaron un punto de inflexión en la armoniosa relación que mantenía con su familia política. “A partir de ese momento, siempre ponía trabas cuando le proponía visitarles. Ahora caigo en la cuenta de que me apartó de manera premeditada de ellos”, narra mientras comienzan a aflorarle lágrimas de sus ojos.

Al poco tiempo, Ángela se quedó embarazada. No tenía que guardar reposo alguno, puesto que todo marchaba bien; aún así apenas salía de casa en todo el día. Se dedicaba a realizar las labores del hogar; pero siempre estaba sola. En pocas ocasiones se puso en contacto con sus padres y hermanos, todo por miedo a represalias por parte de Diego… Un día la escuchó hablando con su madre y fue tal su enfado que la quitó el teléfono de las manos y colgó. “Se puso histérico y comenzó a dar puñetazos a la pared y a decirme que no le quería, que cómo podía seguir en contacto con una mujer que trataba de romper nuestra relación”.

Pese a su agresividad, desde que comenzaron su noviazgo, no le puso la mano encima en ninguna ocasión. Todos los hechos vividos se podrían catalogar como lo que los expertos denominan episodios de maltrato psicológico: chantajes, control, amenazas…

“Mi reina, no volverá a pasar…”

Los meses transcurrieron rápidamente y su pequeña Laura (nombre ficticio) llegó al mundo. Durante los primeros tres años la niña fue un motivo de ilusión y unión para la pareja, hasta que un día se produjo un suceso que cambió el rumbo de los acontecimientos… Cayó la noche y, como era habitual, Ángela estaba esperando a que Diego llegase de trabajar. Tenía todo a punto: la cena en la mesa y a Laura ya acostada. En esta ocasión, su habitual puntualidad brillaba por su ausencia. Optó por llamarle, pero su buzón de voz saltaba continuamente. “Comencé a preocuparme… Era casi la una de la madrugada y él siempre, ante cualquier imprevisto, me avisaba de que iba a llegar tarde. Se me ocurrió contactar con su compañero de trabajo, cuando de repente Diego apareció por la puerta.

 

Tras la respuesta, él le quitó el móvil de las manos y con amabilidad, e incluso entre bromas, se despidió de su compañero. Todo parecía normal, pero lo “inhumano” estaba aún por llegar… Al colgar, Diego comenzó a gritar como un energúmeno: “¿Qué pasa?, ¿has aprovechado que no estaba en casa para intentarte tirar a Félix “el soltero de oro” ?, ¿yo no te doy todo lo que tú quieres? Contesta, puta golfa…”. Ángela intentó explicarle lo acontecido, pero él no escuchaba e iba elevando su voz cada vez con mayor intensidad. De repente, la agarró con una fuerza descomunal del brazo, la empujó y fue tal la energía que brotó de su corpulento cuerpo que la tiró al suelo. La protagonista de este testimonio le pedía perdón incesantemente. “No sabía qué hacer, me bloqueé. Pensaba que llegados a esa situación su cólera había terminado”. Pero nada más lejos de la realidad, puesto que empezó a darle patadas en el costado, mientras le escupía y llamaba guarra. De repente, Laura se puso a llorar. Diego levantó a su pareja tirándola del pelo, sin el más mínimo escrúpulo, y la condujo a la habitación de la pequeña gritándola: “No vales ni para cuidar hijos. Eres una inútil”.

Acto seguido, se fueron a “dormir”, aunque Ángela no logró conciliar el sueño en toda la noche. Sus ojos permanecieron abiertos como platos. Se encontraba en shock, en estado de alerta… El tiempo transcurría tan lentamente que los segundos parecían horas, como que las agujas del reloj se hubiesen parado…

Finalmente, sonó el despertador. “Yo decidí hacerme la dormida. Lo curioso es que él, como cada mañana, se dio media vuelta y comenzó a abrazarme y a darme besos como que no hubiese sucedido nada…”, afirma entre suspiros.

Ángela continuó petrificada, no se atrevía a mirarle a los ojos. Sentía una mezcla de dudas, miedo, impotencia… Sin pensárselo dos veces, se levantó de la cama y le preguntó: “¿Qué te pasó ayer, por qué me pegaste?”. Él caminó lentamente hacia ella, sostuvo con delicadeza sus manos y con mirada de arrepentimiento le dijo: “Estabas tonteando con Félix y sé que ese tío siempre te ha parecido atractivo. Mi reina, no te enfades, entiéndeme… Sabes que no quiero perderte. No volverá a pasar”, concluyó con una leve sonrisa en su rostro y dándole un beso en la frente.

“Si le denunciaba, pensaba que mi hija nunca me perdonaría haber metido a su padre en la cárcel”

Por desgracia, sus palabras cayeron en saco roto… Con el paso del tiempo, la situación no se recondujo, sino que el ambiente cada vez se presentaba más turbio. Los insultos se normalizaron en el día a día. “Me llamaba zorra, guarra, me decía que no valía para nada, que era una vergüenza, que no sabía ni cocinar…”, detalla la protagonista. Y esas faltas de respeto ya siempre iban acompañadas de golpes, empujones, patadas, bofetadas… “Yo, al principio, cuando empezaba a alterarse trataba de calmarle, pero me di cuenta de que dijera una cosa u otra el efecto era el mismo; por lo que opté por callarme y aguantar lo que me viniera”. Y es que Ángela estaba convencida de que ella tenía, en gran parte, la culpa de lo que estaba sucediendo y, por ello, justificaba el comportamiento de la que en ese momento era su pareja.

Los días no transcurrían “en balde”. Las heridas visibles y las no tan perceptibles la iban pasando factura. Cada vez estaba más delgada no le apetecía comer y, como consecuencia, carecía de fuerza física. También, el hecho de no poder desahogar su angustia y contar su situación a alguien le confería un plus de inestabilidad. “Hubiese sido muy fácil coger el móvil y llamar a algún familiar o amigo para pedir ayuda, pero me daba vergüenza. ¿Cómo podía haber llegado a esa situación? No quería que nadie se enterase”.

Denunciar no entraba, ni por asomo, en sus planes. “¿Cómo iba a hacer eso? El día de mañana, mi hija nunca me perdonaría el haber metido a su padre en la cárcel”, explica la entrevistada quien añade que “no tenía nada ni a nadie tampoco para separarme, ¿de qué iba a vivir? Sin trabajo, sin hablarme con mi familia, sin casa…”. Ángela comenzó a sentirse mal en el transcurso de la entrevista, sus lágrimas se convirtieron en sollozos y empezó a hiperventilar. Aseguró encontrase bien para continuar con su testimonio, por lo que tras beber un poco de agua prosiguió…

(Continuará)

 

 

 

 

 



5 diciembre 2017

Día Internacional del Voluntariado


Hoy, 5 de diciembre, celebramos el Día Internacional del Voluntariado.

A todas aquellas personas que dedicáis parte de vuestro preciado tiempo en ayudar a los demás…

Porque, sin vosotros, no sería posible construir una sociedad más justa e igualitaria y, por ende, cambiar el mundo

Teñís nuestra entidad de humanidad…

Todos los que formamos parte de Aclad os damos las GRACIAS por colaborar, de manera totalmente altruista, con nuestra asociación: con la Casa de Acogida para enfermos de VIH/SIDA o con el programa Lua, tratando de mejorar las condiciones de salud biosicosocial de las personas que ejercen la prostitución.



4 diciembre 2017

El Mundo / Diario de Valladolid realiza un reportaje sobre nuestro programa Lua


Una mano tendida en la calle

Aclad da atención sanitaria, social y laboral a quienes ejercen la prostitución en Valladolid, Palencia y León / Asiste a mujeres con una media de 37 años, personas a cargo y dificultades económicas

Os facilitamos el reportaje íntegro, publicado en www.diariodevalladolid.es

Autora: Alicia Calvo



1 diciembre 2017

Hazte la prueba y eVÍHtalo


Prueba rápida de VIH con fluido oral de OraQuick./ A.C.M.

Las pruebas de detección del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) muestran si una persona ha contraído la infección por ese virus, causante del SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El SIDA es la fase más avanzada de la infección por el VIH. Se catalogan como rápidas porque el procedimiento no supera los veinte minutos. Para realizarlas se utiliza una pequeña muestra de sangre, saliva u orina.

No es necesario hacerlas en un lugar especializado, ya que son de fácil realización y no precisan de aparataje. No obstante, si el resultado es positivo se requiere de una confirmación posterior en un laboratorio, mediante una analítica de sangre. Por ello, es importante que la persona diagnosticada sea valorada cuanto antes por un especialista que le ha de informar de los pasos a seguir. Por el contrario, si es negativo se prescinde de ese paso, aunque puede ser necesario repetir la prueba con posterioridad. Serán los profesionales quienes valorarán el protocolo a seguir.

Las pruebas de diagnóstico que se emplean habitualmente son tests que detectan los anticuerpos que genera el organismo frente al VIH, es decir, las células que el sistema inmune crea en respuesta a la infección. Aunque estos anticuerpos no pueden combatir la infección, su presencia puede ser utilizada para determinar si la persona tiene el VIH en su cuerpo.

Si crees haber tenido una práctica de riesgo (sexo oral, anal o vaginal sin protección) no esperes, no dejes que pase el tiempo: hazte la prueba.

El diagnóstico precoz permite beneficiarte, lo antes posible, de un seguimiento médico que evite la progresión de la infección, así como la adopción de las medidas preventivas necesarias para impedir la transmisión de la infección a otras personas.

En Aclad realizamos, tanto analíticas de sangre como pruebas rápidas de saliva. Asimismo, existen otras entidades como el Comité Ciudadano AntiSIDA que también dispone de tests y proporciona de forma gratuita servicios de información, asesoramiento o grupos de autoayuda.

Recuerda que el preservativo es el método más efectivo para prevenir el VIH-sida, así como otras infecciones de transmisión sexual.

 



30 noviembre 2017

El programa eXeO presente en el II Intro Music Festival de Valladolid




24 noviembre 2017

Las redes sociales, un «arma» de doble filo en la lucha contra la violencia machista


Campaña contra la violencia de género: ‘Corta a tiempo, el maltrato no llega de repente’. / msssi.es

El avance tecnológico ha hecho que en la actualidad vivamos en una ‘sociedad red’, en la que “todo se encuentra interconectado: nuestra realidad online y offline se fusionan en una». Este término, acuñado por el sociólogo Manuel Castells, hace referencia a nuestro día a día. Las redes sociales forman parte de nuestras vidas. Internet ha favorecido un espectacular desarrollo de las redes interpersonales: Facebook, YouTube, Instagram, Twitter… Numerosos estudios incluyen también en sus listas a WhatsApp, debido a su uso tan extendido.

Nos hallamos en una ya consolidada ‘era 2.0’ en la que suceden acontecimientos y, apenas transcurridos unos segundos, existen imágenes, vídeos y noticias comentadas a través de las diversas plataformas anteriormente nombradas. Su difusión, mediante terminales informáticos y teléfonos móviles, resulta inmediata. Estos ejemplos ponen en relieve cómo Internet se ha convertido en un elemento clave en nuestras vidas. ¿De qué manera repercute la ‘sociedad red’ en los adolescentes? Las redes sociales protagonizan sus rutinas diarias. Las utilizan para realizar trabajos de clase, ver vídeos, informarse sobre cosas que les interesan… Se han convertido en el medio de comunicación por excelencia. Es la herramienta clave a la hora de quedar con sus amigos o con sus parejas, influyendo, en gran medida, en los vínculos que crean a nivel afectivo.

Pero, por desgracia, la evolución en este campo no solo ha acarreado aspectos positivos, también ha conllevado la aparición de nuevas formas de maltrato hacia la mujer, sobre todo en el ámbito de la adolescencia y la juventud. El Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad ha publicado datos que demuestran que “este tipo de violencia no se percibe como tal e incluso se llega a normalizar”. El no saber identificar una situación de maltrato ha hecho que “la violencia de género haya crecido un 10 por ciento entre los menores de edad”.

 

Algunos de los comportamientos más frecuentes

Discutir por el contenido publicado en las redes sociales es muy común durante los noviazgos. Algunas broncas pueden surgir porque las chicas hablan con algún conocido o amigo que no es del agrado de la pareja. Como muestra de “amor”, terminan facilitándole las claves personales de todas sus cuentas de redes sociales o de su propio dispositivo móvil. Finalmente, se origina una relación asfixiante basada en el: “tú me controlas, yo te controlo”. Este tipo de situaciones corroboran la presencia del denominado ‘mito del amor romántico’ que surgió en el siglo XIX y sobrevive en la actualidad, sobre todo en las culturas modernas; concretamente en las sociedades occidentales…

Un joven discute con su pareja por celos./ wonalixia

Se trata de un “amor” que permite justificar muchas de las actitudes, similares a las que los expertos detectan en los primeros estadios de la violencia de género. La escritora Coral Herrera Gómez considera que “el romanticismo es el mecanismo cultural más poderoso para perpetuar el patriarcado, que junto al amor romántico se convierte en la herramienta más potente para controlar y someter a las mujeres”.

La psicóloga especialista en violencia de género, María Luisa Fraile Dorda, corrobora la idea del ‘amor romántico’ explicando que “si yo soy todo para ti, tú lo eres todo para mí y fuera de esa unión no hay nada” las amistades, el trabajo o “cualquier persona o cosa que interfiera entre ambos va a hacer que yo me sienta desplazado”. Ahí es donde emergen los celos que derivan en conductas aún más controladoras, también plasmadas en la Red: espiar lo que tu pareja publica o comparte en redes sociales, interferir en sus relaciones con su entorno, vigilarle constantemente el móvil, pedir su geolocalización o que le envíe fotografías de lo que está haciendo…. Pero, la reflexión que predomina en muchas jóvenes es pensar: “Si se pone celoso es porque verdaderamente me quiere y no desea que me vaya con otro”. Este tipo de muestras de “amor” les hace a las chicas presumir, competir con otras mujeres, sentirse especiales porque alguien a quien “aman” las ha elegido. Mitos que pueden resultar absurdos, como el de ‘la media naranja’, crean la necesidad de autorrealizarse gracias al otro, genera dependencias emocionales toxicas y dañinas.

La difusión de estereotipos sexistas influye en gran medida en la educación de la población. Desde pequeños, por mucho que traten de que crezcamos en una burbuja ajenos a la realidad, de manera más o menos explícita interiorizamos los tópicos sexistas. El simbolismo atribuido a los distintos sexos procede de una tradición social muy arraigada. Con tan solo poner la televisión, pasar por una juguetería, escuchar canciones, ir al cine o ver un videoclip de YouTube de moda, observamos la “sumisión y entrega de la mujer y la agresividad y dominio del hombre”. ¿Quién no ha visto ‘Violetta’, ‘Cincuenta Sombras de Grey’ o ‘la Saga de Crepúsculo’?, ¿nadie ha escuchado reggaetón?, ¿qué regalo a una niña: un videojuego de peleas o una barbie princesa? Sin duda, los estereotipos tradicionales siguen existiendo.

Signos de violencia de género

Ante los primeros signos de maltrato: ‘Cuéntalo’./ msssi.es

Frente a este panorama, ¿qué podemos hacer? Ante la primera señal de alarma tienes que reaccionar, ya que de lo contrario puedes adentrarte en una espiral gradual de violencia.

¿Tu pareja te ridiculiza, te hace sentir inferior, torpe o inútil? ¡Alerta!

¿Muestra celos y notas que te controla? Si vigila tu manera de vestir, si se enfada cada vez que te escucha hablar con otro chico hasta el punto de tener que medir tus palabras por miedo a su reacción, o si revisa constantemente tu teléfono móvil y tus redes sociales… ¡Reacciona! No permitas estas situaciones porque son el germen de la violencia de género.

No consientas que te insulte, te grite o te humille; bien sea en público o en privado. Una relación saludable es aquella basada en la confianza y el respeto mutuo. Cuando se traspasan esos principios nos encontramos ante un vínculo insano.

¿Piensas que tienes la culpa de todo?, ¿tu novio te reprocha cosas incesantemente? Si tienes miedo, te asusta su mirada o vives en situación de sobresalto y con un nivel de activación muy elevado (mucho estrés)… ¡Cuéntalo!, ¡pide ayuda! No cedas a sus chantajes, ni dejes que te coarten sus amenazas. Cuando cedes caes en una trampa en la que te vuelves sumisa y él aprende a ser agresivo.

¿Alguna vez te ha obligado o forzado a mantener relaciones sexuales, en contra de tu voluntad? ¡No lo consientas! No olvides que es delito. Y si te agrede, ¡no esperes a que se repita! No trates de justificar un episodio abusivo culpabilizándote.

La espiral de violencia siempre irá ‘in crescendo’, por lo que si percibes que en tu relación aparece alguna de las actitudes citadas debes estar atenta y actuar. Explica tu situación a otras personas y pide ayuda.  Busca apoyo en familiares o amistades de confianza. Recuerda que no estás sola. ‘Corta a tiempo’, porque verdaderamente ‘Hay Salida’.

Una de las medidas fundamentales es focalizar todos nuestros esfuerzos en la educación entre iguales, así como  intensificar la prevención y sensibilización en relación con la violencia de género; de tal forma que seamos capaces de detectarla a través de las numerosas plataformas presentes en Internet. No debemos olvidar que las redes sociales son una pieza fundamental a la hora de ejercer la violencia machista, pero también deben ser vitales para combatirla.



23 noviembre 2017

La presidenta de Aclad recibe el Premio Estatal al Voluntariado Social 2017


El delegado de Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, entrega a la presidenta de Aclad, María Gutiérrez-Cortines el Premio.

La presidenta de Aclad, María Gutiérrez-Cortines Corral, ha recibido el Premio Estatal al Voluntariado Social 2017. Se trata de un galardón concedido por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

El acto ha tenido lugar dentro de las actividades del XIX Congreso Estatal de Voluntariado, celebrado ayer miércoles en Sevilla. El delegado de Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz Cabello, ha hecho entrega de una medalla alegórica a la solidaridad voluntaria y un diploma de reconocimiento a María Gutiérrez-Cortines, quien ya recibió en 2011 de manos de la reina Sofía la Cruz de Plata de la Orden Civil de la Solidaridad Social.

La presidenta de Aclad lleva casi cuatro décadas comprometida con el bienestar biopsicosocial de personas en riesgo o situación de exclusión, en especial, aquellas con trastornos por consumo de sustancias, jóvenes, mujeres y enfermos de VIH.

Numerosas muestras de cariño a la galardonada durante el acto.

Ha sido una jornada plagada de emociones, recuerdos y numerosas muestras de cariño, tanto de compañeros como de personas anónimas que aplaudían su dilatada trayectoria personal; ayudando siempre a los colectivos más vulnerables.

El presidente de la Plataforma del Voluntariado y de la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente, Luciano Poyato, dedicó unas cariñosas palabras a la homenajeada. Destacó haber tenido la oportunidad de crecer y trabajar junto a ella en el ámbito de las adiciones, con la profesionalidad que la caracteriza. “María, me has enseñado muchísimas cosas”, confiesa Luciano.

En esta edición, también se ha reconocido la labor colectiva de Cooperación Internacional ONG y del programa de voluntariado de la Unión Democrática de Pensionistas (UDP). Por su parte, a título particular, Ander López de Abechuco ha obtenido una Mención Honorífica.



15 noviembre 2017

Sólo 9 de las 44 mujeres asesinadas por violencia machista en 2017 habían denunciado


Una mujer víctima de malos tratos guarda silencio por miedo. / nomasvg.com

Según los últimos datos ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se eleva a 44 el número de víctimas mortales por violencia de género, en lo que va de año. Resulta significativo que tan solo nueve de las mujeres asesinadas interpusieran una denuncia previa. Asimismo, los expertos destacan que muchas otras víctimas deciden denunciar y, una vez puesto en marcha todo el proceso judicial, finalmente se echan para atrás. ¿Por qué cambian su determinación?, ¿qué tipo de trabas interfieren en “su camino”? Aclad ha charlado con diferentes especialistas en la materia, para tratar de comprender los motivos que pueden esconderse tras estas decisiones.

El abogado, Francisco Hernández Sahagun, afirma que “es muy frecuente que las mujeres retiren la denuncia o no la ratifiquen en el día del juicio”. El jurista explica que “tienen la idea de que su situación va a cambiar y, casi siempre, sí cambia; pero a peor”, recalca. El problema radica en que justifican a sus agresores: “Es que se había tomado una copa de más”, “llegó cansado a casa y encima no me dio tiempo a hacerle la cena” o “estaba estresado por el trabajo y no supe cómo tratarle”…

Hernández Sahagun percibe que “las mujeres que emprenden medidas legales, casi siempre, al cabo de un año, mejoran su situación a nivel personal, emocional y psicológico”. Estos cambios se aprecian en el aumento de su autoestima o en la forma de relacionarse con su entorno. El jurista reconoce que, al principio, las personas que denuncian sienten miedo por ver qué va a suceder: “¿Si me le encuentro y, a pesar de la orden de protección, viene a por mí?”, se cuestionan muchas víctimas. Pero, el letrado experto en violencia de género manifiesta que “aproximadamente en el noventa por ciento de los asuntos que se denuncian se consigue parar una situación violenta, porque ellas siguen adelante, se despegan de él y van rehaciendo sus vidas”.

Nuestra asociación, también, ha entrevistado al magistrado titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 1 de Valladolid, Emilio Vega González, quien se encarga de investigar los delitos y adoptar medidas cautelares: orden de protección o prisiones provisionales o preventivas. Él decide si van o no a juicio, pero luego las sentencias las falla el juez de lo Penal o la Audiencia Provincial, en atención a la pena que lleve aparejado el delito.

Vega González explica que cuando es evidente que hay un maltrato habitual se pasa a diligencias previas, es decir, se sigue el procedimiento habitual y se investiga durante más tiempo. No obstante, opina que, si son capaces de probar un incidente que ocurrió ayer, resulta mucho más eficaz celebrar un juicio rápido y obtener una condena en quince días. De ese modo, se evitaría prolongar el proceso durante dos años; “con el peligro además de que en el transcurso de ese tiempo ella ya no quiera declarar”, subraya Emilio Vega, quien confiesa que “si ahora nos encontramos con mujeres que, de ayer a hoy, ya no quieren testificar… Imagínate si dejas pasar dos años”, incide.

Pero, la “eficacia” de los juicios rápidos se pone en entredicho con desenlaces como el ocurrido la pasada semana en Elda (Alicante). El asesinato de Jessica Bravo, evidenció las lagunas legales existentes en el sistema.

Ante la Violencia de género: Tolerancia Cero/thribune.org

La joven de 28 años había denunciado a su maltratador hasta en cuatro ocasiones, dos en la última semana. El agresor fue condenado en 2016 y sentenciado a ocho meses de alejamiento y trabajos en beneficio de la comunidad. No obstante, el pasado 2 noviembre, la amenazó de muerte y, tras ser detenido por la Guardia Civil, el juez lo dejó en libertad provisional. El implicado negó las acusaciones y fue citado, una semana después, para someterse a un juicio rápido.

Con posterioridad, llamó por teléfono a la víctima de manera incesante, entre el 4 y 5 de noviembre, quebrantando la prohibición de comunicarse con ella. Finalmente, la orden de alejamiento reflejada en el fallo judicial no fue un impedimento para tirotearla hasta provocarla una muerte cerebral, que terminó con su vida…

Algo falla en el sistema de valoración del riesgo de las mujeres maltratadas. Son muchos los expertos que reconocen que hubo flecos sueltos en el caso de Jessica, aunque corroboran que “no es fácil para un juez tomar una decisión sobre la protección que necesita cada víctima”.

Ante este panorama, ¿creéis que las mujeres que llegan a denunciar pueden salir a la calle sin tener que mirar hacia atrás, a cada paso que den?, ¿qué aspectos habría que cambiar del protocolo contra la violencia de género existente?

Es muy común escuchar la frase: “Nadie podía presagiar ese final” pero, por desgracia, existe ya mucho camino recorrido en relación con la violencia machista; el cual deberíamos utilizar, en la medida de lo posible, para eliminar de una vez por todas esta tremenda lacra social.

 



14 noviembre 2017

Desde Épsylon buscamos grupos de amigos que disfruten de su tiempo libre en locales


La finalidad de este programa es prevenir y reducir los riesgos derivados del consumo de alcohol y cannabis, sobre todo entre la población más joven. La confidencialidad resulta un requisito imprescindible a la hora de realizar nuestras intervenciones



7 noviembre 2017

Centro de Día: Taller de Desarrollo Personal


Los usuarios de este programa de Aclad han escogido el ‘Qi Gong’ como actividad de la semana; una práctica que entraña numerosos beneficios, tanto a nivel corporal como mental




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