Programa dirigido a jóvenes que han iniciado el consumo y presentan problemas de abuso de sustancias. Se busca mejorar las habilidades personales y desarrollar actitudes familiares para prevenir el abuso y otros comportamientos de riesgo.
Se realizan sesiones individuales y grupales, en las que se abordan temas como los efectos de las drogas, la promoción de conductas y hábitos saludables, el desarrollo de la inteligencia emocional o las pautas familiares de conducta.